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A pesar de que nosotros somos imperfectos, pecadores y constantemente le estamos ofendiendo. Dios tiene un corazón demasiado grande, no tiene límites, puede amar, perdonar, dar nuevas oportunidades.
Pero
a pesar de todo esto Dios también se enoja. El pueblo de Dios estaba pasando dificultades,
estaba a punto de ser destruido. Dios había tomado la decisión de hacerlo. 6: 2
“Destruiré a la bella y
delicada hija de Sion.” También
iba a ser castigado. 6: 6 “Porque
así dijo Jehová de los ejércitos: Cortad árboles, y levantad vallado contra
Jerusalén; esta es la ciudad que ha de ser castigada; toda ella está llena de
violencia.”A pesar de que nosotros somos imperfectos, pecadores y constantemente le estamos ofendiendo. Dios tiene un corazón demasiado grande, no tiene límites, puede amar, perdonar, dar nuevas oportunidades.
Que le paso,
porque el pueblo de Dios estaba soportando esto:
1. Se volvió
terco. 5: 3 a. “Oh Jehová, ¿no miran tus ojos a la verdad? Los
azotaste, y no les dolió;” a una persona terca no le
importa las consecuencias hasta que es muy tarde.
2. No
quisieron corrección: v 3b “los
consumiste, y no quisieron recibir corrección; endurecieron sus rostros más que
la piedra, no quisieron convertirse.” Sin corrección no hay perfección.
3. No
quisieron escuchar. 6: 17 “Puse
también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad al sonido de la
trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.”
No aman la
palabra de Dios. Por eso les es difícil poder escuchar. 6: 10 “¿A quién hablaré y amonestaré, para que
oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí
que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman.”
Al que desprecia la palabra, Dios no le escucha
su oración, le parece detestable. Proverbios 28: 9 “El que aparta su oído para no oír la
ley, Su oración también es abominable”
4. No conocían el camino de Dios.
5: 4 “Pero yo
dije: Ciertamente éstos son pobres, han enloquecido, pues no conocen el camino
de Jehová, el juicio de su Dios.” No conocer el camino es estar perdido, no tener ningún propósito,
ninguna meta en la vida.
No conocían el camino por una
simple razón. Sus líderes tampoco lo conocían. 5: 5 “Iré a los grandes, y les hablaré;
porque ellos conocen el camino de Jehová, el juicio de su Dios. Pero ellos
también quebraron el yugo, rompieron las coyundas.” Ciegos guiando a otros ciego, y
lo que es más grave, no hay peor ciego que el que no quiere ver. 5: 21 “Oíd ahora esto, pueblo necio y sin
corazón, que tiene ojos y no ve, que tiene oídos y no oye:”
5. Perdieron el Temor a Dios. V 5:24
“Y no dijeron en su
corazón: Temamos ahora a Jehová Dios nuestro, que da lluvia temprana y tardía
en su tiempo, y nos guarda los tiempos establecidos de la siega.”
Hoy la gente cree que es suficiente
con creer en Jesús, hay mucha gente que cree pero muy poquita que le tema. Creer
puede creer cualquiera. Santiago 2: 19 “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios
creen, y tiemblan.”
Los profetas decían mentiras, y los
sacerdotes aceptaban lo que al pueblo le gustaba. 5: 31 “Los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían
por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue
el fin?”
Dios es maravilloso y siempre nos
da otra oportunidad. Que tenemos que hacer:
1. Arrepentirnos. 6: 26 “Hija de mi pueblo, cíñete de cilicio, y revuélcate en
ceniza; ponte luto como por hijo único, llanto
de amarguras; porque pronto vendrá sobre nosotros el destruidor.” Arrepentirse
es cambiar de rumbo, es volver a empezar. El arrepentimiento no solo se lo vive
en lo espiritual. Si tu estas equivocado en lo que estás haciendo. En el
negocio que te metiste. Debes arrepentirte. Volver a empezar.
2. Correguir. 6: 8 “Corrígete, Jerusalén, para que no se
aparte mi alma de ti, para que no te convierta en desierto, en tierra
inhabitada.” De nada sirve el arrepentimiento si no hay corrección.
La base del éxito es la corrección. Si estas fallando en el colegio, en el
hogar. Debemos corregir.
La misericordia de Dios es muy
grande. Cuando iba a destruir a Sodoma y Gomorra. Dios exigió que al menos hubiera
diez personas que estén en oración, y salvaba al pueblo. Pero su amor es tan
grande que en lugar de exigir más. Es más complaciente. Ahora ya no nos exige
diez para tener misericordias. Con uno que este orando, intercediendo de corazón
es suficiente para que Dios tenga misericordia de nuestra familia y un día
acepte la soberanía de Cristo sobre su vida. 5: 1 “Recorred las calles de Jerusalén, y
mirad ahora, e informaos; buscad en sus plazas a ver si halláis hombre, si hay
alguno que haga justicia, que busque verdad; y yo la perdonaré.”
Todavía estamos en el tiempo de la gracia
y podemos aprovechar las oportunidades que Dios nos da. Pero pronto vendrá como
juez y entonces ya no tendremos tiempo para arrepentirnos.
